El bitcoin de El Sesmero

El bitcoin de El Sesmero, un euro y una muñeca de mi hija.

El bitcoin de El Sesmero, un euro y una muñeca de mi hija con el pelo recogido.

Hacía mucho tiempo que no me enfrentaba al sano ejercicio de leer un escrito sin entender absolutamente nada. Digo sano ejercicio porque hacerlo te coloca en tu sitio, ante tus debilidades. No estamos fabricados para entenderlo todo. Menos mal. Cuando leí en mi adolescencia Trópico de Cáncer, de Henry Miller, experimenté una sensación parecida, pero entonces no me importaba. Albergaba la convicción de que con el tiempo adquiriría las destrezas necesarias para desentrañar la esencia de aquel desvarío, escenas sexuales al margen. Hoy, estoy persuadido de que camino en sentido contrario.

Superada aquella fase, lo profesional me ha obligado a enfrentarme a menudo con sentencias judiciales que merecen toda clase de reproches por lo farragoso de sus exposiciones. Los jueces escriben para sus colegas, como los periodistas. Los togados se imaginan a un compañero, con ropa de trabajo y todo, rellenando los espacios vacíos que dejan tediosas declaraciones con la lectura de estas sentencias. “Señor juez, yo desconocía los chanchullos de  mi marido. Le amaba y planchaba sus camisas”.

Ni Henry Miller, ni un magistrado de la Audiencia de Álava han conseguido, sin embargo, alcanzar el nivel de la Wikipedia cuando explica lo del bitcoin. Ya me temía yo que el asunto no tenía una explicación monda y lironda porque Javi El Sesmero me regaló hace unas semanas un bitcoin de bronce y entonces ya me costó entender por qué tenía en su bolsillo aquella moneda. El Sesmero siempre está a la última, así que pensé que no hacía más que introducirme en un asunto de moda. Y así ha sido. Leo que Newsweek ha encontrado al creador del bitcoin, que se llama Satoshi Nakamoto. Hasta ahora se pensaba que el tipo no existía y dicen que es estadounidense, físico y jubilado. En la información de El Mundo que cuenta esto también se duda de las conclusiones de la revista. Lo más llamativo es la descripción que hace su hermano de Nakamoto.  “Puede hacer lo que sea con todo lo que tenga que ver con inteligencia, matemáticas, ingeniería, ordenadores. Y es un gilipollas. Hizo muchas cosas secretas”, explica. Me quedo más tranquilo.

Pero a lo que voy. Si tienen tiempo visiten este enlace de la Wikipedia que explica lo del bitcoin. Y no se queden con el primer párrafo. Profundicen en algunos conceptos:  criptodivisa, red P2P, sistema de prueba de trabajo, criptografía de clave pública, programa cliente, cartera determinista, cadena de bloques… Si tengo un rato, voy a llamar al Sesmero. Si le pillo en el tractor no importa. Creo que tiene bluetooth.

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Acerca de Óscar Torres

Suceso, casualidad, oportunidad, problema... Son tantas las acepciones de caso, que me vienen todas bien. Éste es 'El caso Torres', al estilo de las mejores novelas negras. Mi caso o ni caso, según convenga al visitante.
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