El salero del Rey

Militares españoles posan en la cima del monte Gorbea tras unas maniobras.

Compañeros de armas de Juan Carlos I, en una excursión al Gorbea.

El tiempo no pasa en balde. Al Rey de España le falta salero en la Pascua Militar, el día de su cumpleaños, el día de Reyes. ¡Qué fatal casualidad! Vaya manera de dar pábulo a los que piden su jubilación. Los balances y los buenos propósitos se llevan mucho el 7 de enero, aunque como es (o era) comienzo de rebajas, no da tiempo a pensarlo mucho y seguimos comprando, aunque sea con el freno de mano echado. Se consumen estos días tontos del mes y cada hora que pasa se te quitan las ganas de adelgazar, de hacer ejercicio, de ver la vida con optimismo… Al juez Castro se le ha acabado la paciencia y ha imputado a la Infanta Cristina por blanqueo de capitales y delito fiscal. ¡Ay! Qué feo. La realidad se impone y Juan Carlos I, que ve mal por la falta de luz, deberá programar otra operación, una intervención quirúrgica, que no es lo mismo que una invasión, ni siquiera que unas maniobras militares, aunque sea aquí mismo, en la cruz del Gorbea para cabreo nacionalista.

Regresar a la rutina es una obligación, pero nadie incluye este propósito entre los del nuevo año. “Mantenerme en pie todo el rato, dar la impresión de que sé lo que hago, abdicar”. “Imputar a la infanta, liarla parda”, apuntó el instructor. Al Rey de España le pesa la vida, no los años. Ahora hay que recoger el árbol de Navidad, aunque yo he visto abetos con sus adornos en pleno junio, como un desafío de Artur Mas, que nadie se toma en serio, siempre fuera de tiempo. Dicen que comprar un cerdo vietnamita como regalo de Reyes supone un peligro. Sobre todo para el cerdo. Y avisan que crecen. Vaya novedad. Vietnamita o no, ahí estaba la base de la alimentación en la España rural (y parte de la urbana) en casi todo el siglo XX. Si los cerdos no crecieran, adiós morcillas, chorizos, morcón, lomo, longaniza, chacinas varias que se mandaban a los mozos en la mili, que ya no existe.

El Ejército español va a perder 3.000 efectivos en breve porque no hay ni para gasolina. Dicen que han reducido su presupuesto un 30% en cinco años. Poco me parece. No resto arrojo, ni valor, ni entrega a los soldados pero dudo, como lo he hecho siempre, de la utilidad de la maquinaria de guerra. Menos mal que ahora recorta un Gobierno de derechas. Si lo hace la izquierda, lo mismo estaría entregando el país a nuestros enemigos, después de haberlo hecho a los terroristas. Leo que a partir de julio, los militares van a pagarse la mitad del rancho, 2,80 euros, y que con eso Rajoy se ahorra 15 millones. ¡Qué cuco! También puede retirarles las tarjeta sanitaria a los soldados que estén en misiones internacionales, fuera de España. Y al Rey, que está todo el día en el médico. A su hija no, que es inocente hasta que se demuestre lo contrario.

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Acerca de Óscar Torres

Suceso, casualidad, oportunidad, problema... Son tantas las acepciones de caso, que me vienen todas bien. Éste es 'El caso Torres', al estilo de las mejores novelas negras. Mi caso o ni caso, según convenga al visitante.
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