¿Tiene usted miedo?

Camiseta reivindicativa, con estrellas europeas.

Camiseta reivindicativa, con estrellas europeas.

La publicidad dispara directamente al corazón. Bankia me pone delante un anuncio con la imagen de Vickie el Vikingo y me recuerda mi edad: “Si sus ideas te parecían geniales, necesitas un plan”. Serán bestias. No se dan cuenta de que mi autoestima anda por los suelos o, peor aún, no pueden mostrar más respeto a una generación que va camino de haber sobrevivido a dos crisis económicas. Y que le quede claro al banco, el niño era apañado, pero tanto como genial… Vickie el Vikingo era como un coach, como Elsa Punset, con la inteligencia emocional como bandera en un mundo regido por el pillaje y la violencia. Y su padre y su banda, unos energúmenos.

El cine y la televisión nos ponen a su antojo de parte de unos u otros sin atender a nuestras verdaderas convicciones. Por eso estamos con los vaqueros, con los vikingos, con los americanos… cuando queremos identificamos con los indios, las poblaciones costeras arrasadas y los vietnamitas (bueno, con los vietnamitas, no, sólo con las mujeres y los niños).  Así nos ha pasado con Rato, víctima de una praxis parlamentaria basada en el espectáculo teatral. “¿Tiene usted miedo?”, le pregunta el tipo con voz de mafioso en mitad de una comparecencia, sandalia en mano. No hagas eso, hombre, que tengo un corazón muy blando y me pongo de parte del ex FMI y no quiero.

Yo animo al hombre descalzo a hacer su trabajo, si sabe en qué consiste, porque la puesta en marcha de las comisiones de investigación no siempre está regida por un criterio lógico ni responde a un objetivo claro, más allá de zumbar a alguno zapatilla en mano (metáfora) para aliviar el sentimiento de culpa y buscar votos. La política tiende a engolliparse con sus propios preparados y la demagogia no siempre ayuda sintonizar con la calle.

Lo que ha dicho el ministro es “basura”, explica un portavoz de la Comisión Europea sobre las becas Erasmus, y Wert se queda pasmado. No me extraña, con la de burradas que ha dicho en casa y nunca ha oído nada semejante que haya partido de un atril y va la UE y le da una bofetada inesperada, a lo Rita Hayworth y Glenn Ford. Basura, rubbish, en inglés, que luego ha aclarado el vocero Dennis Abbot, que la palabra debe ser entendida como “sinsentido”. Ah, pues le voy a seguir en Twitter a este hombre, aunque sólo sea para aprender algo de idiomas.

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Acerca de Óscar Torres

Suceso, casualidad, oportunidad, problema... Son tantas las acepciones de caso, que me vienen todas bien. Éste es 'El caso Torres', al estilo de las mejores novelas negras. Mi caso o ni caso, según convenga al visitante.
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