Conduce y protesta

Isabel II, con un amigo, en la fiesta.

Isabel II, con un amigo, en la fiesta.

Cuando llegan las noticias de tan lejos, la mínima prudencia es obligada, pero me gusta ver que las mujeres protestan en Arabia Saudí. Me tranquiliza ver a las mujeres manifestando lo que piensan en este mundo injusto, sea semidesnudas en el Congreso de los Diputados o cubiertas casi por completo a bordo de lujosos automóviles, allá en tierras lejanas. Por preferir, veo más lógico lo primero, pero lo nuevo pasa por este gesto que convocaba a las féminas a una revuelta pacífica para superar una prohibición estúpida, como tantas otras, destinada a mantener a la mitad de la población en una posición gregaria, subyugada, sometida. Hay que ver. Prohibido conducir. No sé nada de los argumentos últimos de los clérigos radicales que insisten en la idea, ni de las razones un Gobierno que prefiere evitar la confrontación con los sectores religiosos menos dados al razonamiento, pero me importan poco. Ya nos conocemos.

El mundo nos ofrece una cara tan amarga que podemos pararnos en el caso, conocido ahora, de los seis violadores condenados a segar el césped de una comisaría de Kenia después de violar y arrojar a una letrina a una joven de 16 años. Tenemos tantas razones para lamentarnos que podemos caer en el desistimiento y tachar de anécdota la protesta motorizada. Pero a mí me parece que no hay justificación para vivir en la Edad Media. Los señores feudales me caen fatal por influencia cinematográfica, robando doncellas, cobrando impuestos exagerados, llamando a la leva…  Sucedía hace más de mil años y sucede ahora mismo en el mundo entero.

Dicen que el Land Rover es el vehículo preferido por Isabel II y veo una fotografía que lo atestigua. La bisabuela al volante de un todoterreno. La imagen es de hace unos años, ya no está para muchos rallyes. En 2012, la reina de Inglaterra (y de otros lados) celebró un festejo para recordar sus 60 años en el trono. Invitó a los reyes de Bahrein, Brunei, Kuwait, Omán, Qatar y Arabia Saudí, entre otros, y recibió críticas por el escaso compromiso de algunos de ellos con los derechos humanos. Exteriores de allí, que se llama Foreign Office y está en Twitter (lo que hay que ver), justificó la presencia de los monarcas por su apuesta por la reformas, aunque fueran tímidas en algún caso. Pues tienen una buena oportunidad con esto de los coches y las chicas. Mujeres tenían que ser, pensará algún religioso mal informado.

Anuncios

Acerca de Óscar Torres

Suceso, casualidad, oportunidad, problema... Son tantas las acepciones de caso, que me vienen todas bien. Éste es 'El caso Torres', al estilo de las mejores novelas negras. Mi caso o ni caso, según convenga al visitante.
Esta entrada fue publicada en Todo lo escrito y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s